Un novicio que acababa de ingresar en el convento vio al padre prior haciendo oraciones de maitines mientras fumaba un cigarro.
El novicio, un tanto escandalizado, le dijo:
-Padre prior, perdone mi atrevimiento, pero no me parece bien que Su Reverencia fume mientras reza.
A lo que el padre prior le contestó:
-Valoro tu corrección, hijo mío, pero debes saber que yo no fumo mientras rezo. Yo rezo mientras fumo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario